sábado, 24 de diciembre de 2016

20 de diciembre de 2013

Hoy solo me consuela silbar así.

Y nada me desconsuela previamente, pero todo me abruma. Como una niebla negra que bulle entre las grietas de la acera e inunda el aire. Como un smog desde abajo, y como si ese smog fuese maligno, como si concentrara stress, indiferencia, vacío inútil, superficialidad abrupta y explosivamente excesiva. E hiciera más grave la gravedad. Y nos arrancara algunos átomos, derritiendo la bondad.

Pero entonces silbo.

Y se mueve un poquito esa bruma. Y me deja pasar. Y no hace tanto daño. Y como voy en bicicleta, se abre un poco más. Y desaparece casi por completo -excepto cuando tengo que frenar de improviso y rápidamente trata de agarrarme de nuevo-, pero entonces silbo con más fuerza.

Y silbo así..

No hay comentarios:

Publicar un comentario