martes, 21 de octubre de 2014

Costumbre a la luz/demasiada gravedad

Mi oscuridad está iluminada por mi ego.
El cuadro es psicodélico.
No resisto quedarme en la piel.
 Algunos agitan sus entrañas
Botan sus desechos, sus promesas de mañana
Su intento de existir


Todo se mezcla

Y yo simplemente quiero que deje de pesar
encontrar la ausencia de gravedad
para que salga volando, flotando con el viento
lo que habita acá, lo que yace adentro

Soy palabras

Pero éstas tienen hilos
Hilos negros
Y llevan sangre, llevan venas, llevan trozos y hastío
Gelatina rugosa, pedazos de intestino
Mi estomago, ramas del pulmón
esquirlas blancas

Son hilos,
que hacen de todo intento un volantín

Y son tantos ya
que se han creído mis alas
Pero no vuelo

Aún hay demasiada gravedad
Para huir

Mi ego sigue iluminando
A ver si encuentro algo al mostrar
Pero todo esto se sostiene
sobre una empatía que podría
-simplemente-
no llegar

Aun hay demasiada gravedad
Para evadir

Los impactos serán siempre certeros

Mi oscuridad se acostumbró a la luz
Mi piel no me deja salir

Solo un necio intentaría seguir

No hay opción.

Nací

viernes, 10 de octubre de 2014

Todos se fueron

Y yo estoy en la pieza, y ella está allá en el living, bailando con otro. Con otros, con otro. Probablemente ya lo besó. No aguanté ver su brazo buscando su cintura. Ahora ríen. Yo huí como pude. Estoy en la pieza. Algo así como mi pieza.

Todo parte en el porque no me quieren. Continua en el quizás no es ella, quizás soy yo. Sigue después de unos cuantos saltos en el porque no soy capaz de querer. Pasa entonces al pensar la forma más próxima y fácil para morir. Después desemboca en la estupidez endémica que tengo, y a continuación a tratar de volver a la calma mientras escupo en mi mente.

Termina conmigo tratando de huir. Escribir sigue siendo parte de eso.

Es un ciclo. Siempre es un ciclo.

Y no entiendo porqué, porqué soy tan idiota. Porqué no puedo, simplemente no puedo.

Y tengo más miedo del que mi cuerpo puede aguantar.

Pero algún día se va a quebrar está alma.
Algún día.
Por ahora ya se fueron.


Se fueron todos.

domingo, 5 de octubre de 2014

Burbujas de jabón


3 de la mañana. El viento sopla con fuerza si es que lo escucho entre los silencios de Charly, Spinetta, Pescado Rabioso, Sui Generis y Serú Girán. No son muchos esos silencios, pero son potentes. En ellos el departamento tiembla.

No llegué hace mucho, aun llevo una sonrisa. Esta es noche de domingo, mañana trabajo y no. Si lo hago y no importa.

Y recordé mitos que hace mucho no narraba. Historias.

Y miré ciertos ojos y expliqué ciertos misterios.

Y abracé algo más que las circunstancias.

Todo son burbujas de jabón. Y esta bien así. Aprendí a ser feliz con los reflejos.

Todo son burbujas de jabón. Y yo soy un niño, o un idiota. Y rio sin cause ni caudal. Rio y me desbordo.

Y quizás olvide todo.
Y ya nada será burbujas de jabón.

Pero el viento hará temblar dónde esté,
y me volveré a desbordar.

Una y otra vez
Me volveré a desbordar

miércoles, 1 de octubre de 2014

Cuando desborda la tristeza


   Salí a viajar sabiendo que podría morir
No como coincidencia
De una enfermedad
Cruzando la calle
En una pelea
De hambre
Ahogado
Drogado
Incendiado
Extinguido

Salí a viajar sabiendo que podría morir
por mis propias manos
Sabiendo
que mi peor enemigo
sería yo

Siempre me tranquilizó 
en la desesperación
la calma de la muerte

Solía imaginar el vacío
como una cálida manta
que abrazaba en el frío de mi mente

Siempre estuvo ahí
apaciguándome
cuando desbordaba la tristeza
Sólida
Serena
Certera
Cierta
Vivida
Voraz
Ruin

Real

Tibia

Supo ser lo que me afirmaba
aún después de caer
la segunda oportunidad
que no olvida nunca el dolor

A veces pienso en lo que te hice
Y quiero hablarte 
podría ser
para no sentirme tan solo
Sé, no te puedo prometer amor
No, salvo para saciar la sed de esta amargura
Y
como un pequeño e insignificante
monstruo,
devorar tu vida


Solo tengo muerte
Cuando desborda la tristeza