miércoles, 10 de junio de 2015

NO (english)


No. At the end no.
Despite the laughs, the misunderstanding.
Beyond the nature, what make us of-plastic
monstrous, relentlessly inappropriate
strange, unrelated, foreigners.
No.
And swallow the search for mercy, neither for decorum
nor bitter wisdom,
but because the encounter is miserable
devastating, bleak, if the oblivion is seen.
The languid fade of the sadness
waits.
Is the new hope
The agony in the measure of the possible
No.
And this is of you and me.
NO
And it tear our souls apart
the promise 

La situación (en proceso)

Y de nuevo estoy aquí, en ese lugar que es la situación. Situación que es ajena y recurrente. Nueva, como es cada gota de la lluvia que siempre vuelve.

Estoy, y paseo. Por estados y naciones del ser. Buscando quemar las banderas, romper las fronteras. Pero no es cierto, no busco. Tampoco miento.

De nuevo estoy aquí, y es todo un estallido.

Tristeza del adios, ojos clavados en el aire, calmados en el caos por miedo, miedo a perderse, a no saber que decir, al sobrante en cada gesto, al frío sin seguro médico. Miedo a que todos lo templos sean iguales, a que un día la belleza abrume y nadie le responda con una sonrisa. Una sonrisa.

Lo evidente (en proceso)


Así como lo esencial es invisible a los ojos, lo evidente es invisible al corazón.
Todos necesitan ayuda, mas el orgullo ciega.
Todos necesitan amor, mas el miedo ciega.
Todo asesinato es horrible, mas la rabia ciega.
Toda humillación es innecesaria, mas la vanidad ciega.
Toda injusticia es evitable, mas la comodidad ciega.

Yo estoy quebrado, de alma y de tino. Sino no estaría aquí ni ahora, ni estás palabras frente a ti.
Probablemente tú también estás quebrado de alguna forma. Por eso sigues aquí.
Y es que este mundo destroza.
Nos destroza.
Algo evidente, que sigue invisible al corazón.

El peligro de las letras

El peligro de las letras. Desollar al vivo dejando la piel intacta. Despojándole de los mundanos abrigos contra el tiempo, para dejarle arrastrando jirones. ¿De qué?, quizás de alma, quizás de alma.

A boca de jarro los lamentos le escupen a los ojos. Y como la saliva de a quien se ama, transmuta su quisquillosa consciencia, la otrora grosera existencia, por intimidad.

Conexiones más allá de la métrica. La cuarta dimensión, la espera. Todo recae en una mano, una mano que busca un hombro. Un hombro que la espera. Un viento de campos de maiz.

Cerrar los ojos, acomodarse entre el frío. Omitir los gritos en la alcantarilla. Los pasos rápidos en la escalera, el peso del sueño. El casco de metal onirico que clava los intentos más allá de la realidad.

Son los peligros de las letras. No saber donde irás a parar.



En la cocina

No llegó a ser un momento.
O aún...

Son las mareas escorpiónicas
que azotan mi alma
con mayor fuerza cuanto más me acerco a la dicha
es la resaca que tira el elástico con violencia.

Y en la cocina me siento
un pan en ciernes, lágrimas
que dejo estar
fantaseando que alguien entra

Escucho un ruido a mis espaldas y me seco los ojos enseguida
escribo estas palabras en mi mente
dudo de su existencia y no me decido por el tiempo a vivir
Trago un poco de pan, intento

Me vuelvo a perder entre los tiempos narrativos
y la realidad se aligera.
Termino el pan, lavo los platos
La marea vuelve a su calma
Yo aun escribo esto
Y nada deja de pasar

El pan aun esta en mi garganta
Y la noche me arranca

Nadie entró en la cocina.

Estado Natural


El estado natural parece ser encrispado, como espina de gato aterrado y violento; un segundo antes de cualquier sonido, habitando aun la calma-analitica en los ojos, pues el cuerpo solo ha reaccionado un poco antes que el miedo.

Se extiende como un chicle. El momento. Eso es lo que lo hace natural.

Busco mis drogas, musica que inunde el alma, que ahogue los sentimientos. Algo que lleve los ojos lejos, con suerte algun pedazo de cerebro con ellos. Algo que comer, destruir. Caminar, dejar atras lo que pesa.

Pero es como un chicle, que no se rompe. Y todo vuelve, todo siempre vuelve a su estado natural.

martes, 2 de junio de 2015

No. Al final no.
A pesar de las risas, el malentendido.
Más allá de la naturaleza, lo que nos hace plásticos
monstrousos, implacablemente inadecuados
extraños, ajenos, extranjeros.
No.
Y tragarse la búsqueda de piedad, ni por decoro
ni amarga sabiduría,
mas porque el encuentro es miserable
devastador, desolador, si se mira el olvido.
El languido desvanecimiento de la tristeza
espera
Es el nuevo arcoiris
la agonía en la medida de lo posible
No.
Y esto es de tí y de mí.
NO
Y nos destroza el alma
la promesa