martes, 31 de mayo de 2016

No lo deberías olvidar

Escribir es un arte que requiere tiempo, esfuerzo. Y yo estoy cansado y soy pajero.

No trabajo todo el día, de 9 a 7 y aún así apenas me puedo el plasma. No la tele, sino el punto medio entre evitar decir de forma trillada "el alma" y de forma simple "el cuerpo". Así me imaginé a ambos en una juguera y lo que quedaba era plasma. Me pesa el plasma.

Quiero victorias simples. Rápidas, fulgurantes. Aplausos, aunque sean grabados. Un cheque de regalías a fin de mes y golpes en la espalda, para poder mandar todo a la mierda con esa seguridad que entrega el diploma de 8vo básico.

Quiero el epítome del egoísmo, mis problemas resueltos para resolver los problemas de otros, regocijarme entre un cariño que no cueste tanto y nada más la incertidumbre natural.

Y no dejo dormir a la gata entregada en mi regazo. De vez en cuando le hago cariño y se despereza, ella a su vez me impide escribir cómodamente. Nos vengamos de nuestras afrontas de la forma más sosa posible. Una analogía perfecta para algo entre medio.

¿Quien me regala un poco de éxito?, quisiera comprar algo sólo por el sabor. No por llevar la contra, únicamente por el paradigma del sabor. Porque necesito más indolencia. Algo extra y tan cotidiano, una marca de esta vida.

Les devuelvo en todos los tiempos sus filosofías, consejos de postal. Soberbia ya tengo, solo me faltan formas para justificarla, tips de maquillaje y belleza y abrazarla.

¿Y si me arrepiento de mis pecados después de tenerlo todo? ¿y si descanso en el desapego tras asegurarme un espacio?

Que vergüenza querer.

Que triste el mundo cuando no hay plata para tomar unas cervezas y así olvidar con ellas que es más triste aún y que no lo deberías olvidar.

viernes, 20 de mayo de 2016

Invitación

(20 de Mayo 2013)
Quisiera, en los últimos días,
escribir tu biografía con mis recuerdos
reconciliando errores y olvidos con un té
y tu sonrisa de atardecer.
Te invito a ver crecer el tiempo.
Te invito a pintar las corazas oxidadas
y agrietadas
con paisajes de vida
efervescente, voluptuosa. Fértil. Alocada.
Te invito a respirar calma
tranquila de miedos, amados,
acurrucados
en telarañas olvidadas,
en algún rincón luminoso
del dulce hogar
Te invito a no seguir el ritmo,
y que bailemos mucho y distinto
o igual
a eso que aún nadie ha visto
Te invito a no perder átomos en el camino
y a sembrarlos en lo incierto
construyendo verdades a pulso
doblando la realidad a fuerza de voluntad
en las calles, en una oficina, o en dónde sea que haya que luchar
Y quizás en realidad ya lo dije todo al principio
y solo me doy vueltas
sin poder parar a esperar tu respuesta
pretendiendo seguir infinitamente
hasta que tu voz me interrumpa
me desconcierte
y así, como en la fantasía inicial,
sea un sonido
-el tuyo-
el impulso de donde nazca la vida
que vendrá
Te invito, a ver crecer el tiempo.