jueves, 26 de octubre de 2017

25 de Octubre 2013 (Edición 2017)

Robo un espacio.

Hoy fui profesor, y alumno.
No todos los días se vive así.
A veces, sólo mandamos mails y llamamos por teléfono.
A veces sólo vendemos. O no vendemos, y es peor.

Y siento desde mi parietal alzarse las gruesas murallas
De piedra cruda, gris, pesada
Reacción elemental, al tratar de flexibilizar la experiencia
Con palabras, con brechas
Que derritan las causalidades, e intuyan un algo más

Busco disolverme,
Y desparramarme, para sobrecargar lo evidente
busco rebalsar la copa

Poco a poco voy entrando en el armario de lo que no es incertidumbre
Pero tampoco certeza
Y los objetivos concretos se transfiguran, metamorfosean

Y los aprendizajes se hacen polillas, que se hacen pelusas, que se hacen esporas, que se hacen algo así como pétalos que nadan en el aire

Y ya estoy más allá.

Me perdí, y por fin me siento en casa

Ya no hay muralla, ya no hay cadenas, ya no hay armario
Solo están en su ausencia
Tranquilizadora ausencia

Me rasco, vuelvo al presente. O algo así.

Intentémoslo de nuevo.

Hoy exploté un poco, en direcciones amables.
Pero es recurrente recular,
Y quedar nuevamente bajo el techo,
Que se encoje en mi cabeza

Respiro

Vuelvo a abandonarme al río
Tibio, un poco más helado que cálido
Los árboles se mecen, con suave viento
Todo volverá atrás desde el atardecer
Hasta que la noche crea que es prudente llegar
Cuando estemos secos
Cuando estemos listos

A veces me saco una sonrisa solo
Sé que puedo vivir, por eso.

Hasta que me pille el olvido en un mal momento
No quiero pensar mal

Sólo abrazaré la sencilla amistad de los universos que se enraízan en las venas
De mis brazos, de los tuyos

Y confiaré en que alguna vez nos encontraremos, paseando, desde nuestras capsulas
A ratos libertarias, 
Que entienden que solo pueden amar su fin

Pero, por ahora, no quiero decir nada más
Egoísmo sensato
Estoy feliz no estando ahí
Descansando
Dónde me ven

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