viernes, 24 de marzo de 2017

24 de marzo 2015



No tengo prisa ya
para evitar el paso del tiempo

Me dejé de estresar
me liberé de entrelazar
estertores


Y los dedos ya no tienen que anillar
pequeños infartos
entre las costillas

Esto es un: Que se joda
y me invite
aunque sea como Mercurio y Venus,
con la red en medio

Que se joda lo que pregonaron
que sería con el tiempo

Que se jodan todos,
y me dejen tocar un poco

¿Dónde saco credencial de poeta?
¿Alguien me firma una boleta?

Tiro mis palabras
como un simio su mierda
y todo me parece bonito

Magister, Doctorado
Un libro, un disco
No tengo nada que vender(te)
Ni espero una orgía

Ni si quiera tengo un sentimiento
para este poema

Yo solo quería decir que ya no tengo prisa
tratando de evitar que pase el tiempo
para ser uno más

Ahora lo hago lento
y evito su movimiento echado en el sofá
con una mano atravieso el aire
tratando de agarrar una idea
y rasguñarla
pero sin maldad
pellizcarla
pero sin apretar
tocarla
pero algo más

Ameba es mi estado mental
amarilla
fluyendo como nadando
sin brazos
en un líquido amniótico
en el cascarón de la imagen
mental
en dónde podrías estar

Les voy a describir algo
sutilmente, con escenas borrosas y agudas
un camino, un paso a paso
con cornisas y espacios amplios debajo de una escalera
en un departamento de dos pisos
no muy bien amoblado, con olor a vejez de clase media
y a mitad de ese paseo, les preguntaré una vez más
¿Dónde me dan permiso para ser poeta?

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