Siempre me salgo de la pelea. No sé que pelea, pero siempre me salgo. Cuando hay que competir, cuando hay que sonreír, cuando hay que empujarse, para llegar a esa vagina al final del camino. Ya no estoy.
¿Qué es eso?, si no quieres y no te quieren. ¿Qué es eso de forzar, de crear?, pero ya no estoy para incertidumbres.
Llegué a mi casa, o lo que sea que sea. Nunca, la única constante. Nunca una palabra asertiva, nunca una transgresión. Nunca un sentido.
Llegué, y bien podría no haber llegado.
No tengo nada más que decir.
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