la belleza del desgaste,
del ángel caído
Los ojos inyectados de sangre en rostros pálidos
los labios rojos,
y el negro en su pureza, amarrando
entre poros, guiños
a una maldad
sutil,
que te deja vivir
Jirones de una tela hecha con la seda
que gotea entre los dedos y la impotencia
que asfixia gargantas
para sacar los gritos
y a la vez, llevar aire a los pulmones,
que se entierra entre las uñas y la piel
para renacer el brillo del iris
y plantar con rabia, sonrisas
en las islas, que hace la sangre en el viento
Y reír, como oscuro rincón del pantano
que tiene más vida que sus edificios de cristal
Y explotar
Y explotar
Y explotar
No me vengas con entendimientos
Se caen las tarjetas
Esto se escapa
Y yo aun empujo la energía con las palmas
Impulsando el alma, para sacudirla de mi pegajosa piel
Bailan las manos y tirita el cráneo
Me retuercen las biologías-físicas-químicas
Se me retuercen
Y el alma no se despega
Y la empujo, yo la empujo
Como no querer destruir un poco
Mucho
-un poco más
La belleza,
llevándola allá, dónde me pueda arrastrar
Allá
Desde donde me pueda tirar
Y sonar
Como un colgador de paños que se despega
Que, por fin
Se libera de la pared
Me rehúso a creer que no hay historias para la gente feliz.
Seré un sonido seco.
En todo seré, un derivar
un reventar
un, un, sonido,
seco
y se me irá la vida en ello.
y ganaré una vida en ello.
Y por fin,
Estaré libre
de la pared
que gotea entre los dedos y la impotencia
que asfixia gargantas
para sacar los gritos
y a la vez, llevar aire a los pulmones,
que se entierra entre las uñas y la piel
para renacer el brillo del iris
y plantar con rabia, sonrisas
en las islas, que hace la sangre en el viento
Y reír, como oscuro rincón del pantano
que tiene más vida que sus edificios de cristal
Y explotar
Y explotar
Y explotar
No me vengas con entendimientos
Se caen las tarjetas
Esto se escapa
Y yo aun empujo la energía con las palmas
Impulsando el alma, para sacudirla de mi pegajosa piel
Bailan las manos y tirita el cráneo
Me retuercen las biologías-físicas-químicas
Se me retuercen
Y el alma no se despega
Y la empujo, yo la empujo
Como no querer destruir un poco
Mucho
-un poco más
La belleza,
llevándola allá, dónde me pueda arrastrar
Allá
Desde donde me pueda tirar
Y sonar
Como un colgador de paños que se despega
Que, por fin
Se libera de la pared
Me rehúso a creer que no hay historias para la gente feliz.
Seré un sonido seco.
En todo seré, un derivar
un reventar
un, un, sonido,
seco
y se me irá la vida en ello.
y ganaré una vida en ello.
Y por fin,
Estaré libre
de la pared
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