Y me voy quedando solo.
Está todo en silencio.
Las maravillas que vi, se esconden.
Estoy entre el porno y seguir escribiendo.
Pero en realidad no tengo energía más que para lamentarme con la mirada baja
a ras de teclado.
Sigo escribiendo porque estoy encerrado en ello.
Me salgo, vuelvo.
Sigo quedándome solo.
El silencio es ahora intermitente.
Siento en el estomago la pena.
Menos es más.
No quiero sentir jamás esto de nuevo.
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