Este es el momento en que aquellos que nos aguantamos hacer resumenes y similares en el horario peak del tránsito 2015/2016 lo sacamos en cara para, posterior a la culminación de nuestra vendetta moral, hacer el respectivo resumen de una forma solapada, aunque unas cuantas veces es de forma desvergonzada. Este caso es de los últimos.
El 2015 le dí la vuelta al mundo. Ese podría ser un buen resumen.
Conocí, vi y viví más de lo que mi cerebro puede -aún- procesar. Así, el gran aprendizaje ha sido lo inabarcable y sus infinitas y diminutas piezas de reloj sin tiempo.
El 2015 lo partí en Nueva Zelanda limpiando baños, literalmente. Fue mi primera noche en el turno nocturno del hostal/hotel YHA. Y ahí le di el primer abrazo a mi supervisor, y posterior amigo Craig, por lo que el añó partió con los buenos deseos entre un notable fanático del Everton de Inglaterra y un paupérrimo seguidor del Wanderers de Valparaiso.
El 2016 lo comencé viendo explosiones sobre el mar, sin cuenta regresiva ni aviso. Dándole el primer abrazo a un viejito en una azotea hecha a pulso por un vecino de mis tíos en el muelle Barón. Y vi los fuegos artificiales arrimado a la baranda, en una esquina, sin límites ante la bahía. En el otro extremo del lugar mi familia. Mi padre a quien no veía hace 16 años, mi tía y su marido, mi primo y su polola.
Entre medio de ambos comienzos pasó un baúl casi sin fondo de relatos, de recuerdos, de miedo transmutado en esperanza.
2015, fuiste difícil. Y conmovedoramente hermoso. Concretamente idílico.
2016, no te pido tanto. Te voy a dejar ser. Confío, y ya te agradezco algunas cosas -algunos gestos, algunas personas y sus llamadas-. El resto lo veremos en el camino.
¿Cábalas, buenos deseos, fiestas?, no, de verdad no los necesité, no tenía mucho por purgar. Solo saqué un buen abrigo y me fui a estar conmigo en un mirador al pacífico.
No soy santo, aun la piel duele de los golpes, pero los huesos están bien puestos. Y en el eco no se escucharon tantas voces ajenas. Por fin, después de casi toda una vida, imperó el buen silencio.
Feliz año nuevo a todos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario